Una infancia con “Cachureos”

“Abre bien los ojos” y “para las antenas” porque esta caída de carnet es grande.

No sé ustedes pero yo ya estoy en el club de los 30, por lo que técnicamente recordar todo lo que pasó en los 90’ me hace sentir que el carnet se está cayendo más lejos de lo que pensamos (en especial cuando entro a TikTok y aparecen jovencitos diciendo que nacieron el 96’ y no saben con qué generación identificarse). Pero antes de entrar a este club, pasamos por otro, y ese se llamaba “Cachureos”.

Benditos eran los domingos que desde temprano esperábamos a que aparecieran todos estos corpóreos que bailaban al ritmo de canciones pegajosas como “El baile del perrito”, “Muévame el pollo” o “Kikiri que le haga”. ¡Cuánto cumpleaños no se armó con la música de “Cachureos”! Es más, podríamos decir que nuestros primeros cassettes y discos eran de Marcelo y sus amigos.

Hablando en serio, “Cachureos” es mucho más viejo que todos nosotros juntos. Su primera emisión fue en 1983, estando 23 años al aire y pasando por todos los canales nacionales. Su boom vino por el 91’, con Wenceslao y el “Bikini de lunares amarillos”. Así que técnicamente son varias generaciones las que vivieron con este programa.

Si tuvieron la fortuna de ir a alguna grabación, los envidio enormemente, pero eso no evitó que pudiera verlos en vivo. Mi madre siempre cuenta de esa vez cuando hicieron una gira por Chile y los llevaron a Calama (claro, porque yo vivía ahí en ese entonces).

La furia en regiones claramente era intensa porque tenías sólo una oportunidad para verlos; la fila era eterna para entrar al Estadio Techado (una cosa enana donde caben dos pelagatos), por lo que entrar fue un caos, pero lo logramos y mi yo de cinco años fue feliz.

Me asusté mucho cuando vi a Chanchomán y al Tiburón. Era cosa seria: uno te tiraba algo de un balde, como pan con agua, y el otro te comía; super sencillo y poco traumatizante (?) Solo bastaron años para que en la universidad conociera a alguien que fue “tragado por el Tiburón” y quien confirmó que en un principio tuvo miedo hasta en en el interior del traje había una persona que le hizo un gesto de silencio para que se quedara quieta con él y siguiera el show.

Pero había algo más interesante que todas estas canciones y corporeos alucinantes. Hubo un tiempo en que tenías que adivinar qué había dentro de una caja, y semana a semana se iban acumulando premios: patines, juguetes, minicomponentes (sí, nunca olvidé esa palabra, la amaba), y así uno tras otro. Obvio que dentro de la caja había algo muy inútil como un cordón de zapatos, así que los que ganaban realmente tenían mucha suerte.

Igual habían cosas raras de las que ahora me preocupo, como una canción que decía “Que se mueran los feos”… OK.

**Ojo ahí en el video con Santiago en invierno, con Almacenes París de fondo y con un río Mapocho con algo más de agua.

Ni hablar de temazos como “La mosca” que fue utilizado hasta no dar más como chiste de Memo Bunque en su momento. Fue bonito mientras duró, pero si lo pensamos, bien asquito hacer una canción de una mosca que se cayó a la sopa. Dejaría el video real, pero me encontré una versión en vivo donde no aguanté la cara de los papás rogando que se acabara el martirio del griterío y globos volando en un programa en vivo.

Creo que nuestros papás hicieron un gran esfuerzo al acompañarnos ver todas las semanas los mismos monos, con las mismas canciones, con el mismo locutor, con los mismos globos, con lo mismo de lo mismo. A nosotros nos dejó una tremenda huella y eso se nota cuando fueron a Lollapalooza a cantar canciones en un escenario de niños donde solo los adultos cantaban y estaban en primera fila.

Pero qué más da. Sin mentir, el único programa de niños tan exitoso como este fue “31 Minutos” y fue así como la televisión abierta infantil (tristemente) fue perdiendo terreno en las pantallas nacionales… Al menos nosotros lo disfrutamos.

Igual al pasar los años nos fuimos enterando de otras cosas, como algunos -varios- problemas al interior del equipo, demandas y otras cosas, pero acá estamos para recordar bellos momentos y no sacar el tejido (?)

TOP 5 THE BEST OF “CACHUREOS”

Lamentablemente no están todas las canciones de Cachureos, así que haremos un breve Top 5 de alta curatoría.

  1. “Caramba ya viene el lunes”

 

Epidemia algún día dijo que si él fuera Presidente borraba los lunes y sumaba un domingo “pa’ seguir con la flojera”. Cabros, votamos mal.

  1. “Tarjetita de invitación”

¿Se acuerdan cuando se puso de moda Adrian y Los Dados Negros? “Cachureos” no podía desaprovechar tal popularidad. Nota al pie: qué nivel de corporeo este video…

  1. ”Sueño Inalcanzable”

T E M A Z O. Un Wenceslao (nuevamente enamorado) esta vez de una famosa que no le hace caso mientras él se moría por su amor. Pero, ¿sabían que era una canción original de un grupo español llamado Camela que hacía rumba? Claro que tuvo unos pequeños cambios en la letra para que fuera “más chistosa”.

  1. ”Los Ancianos”

Sí, muy bella canción, linda letra… Qué heavy fue crecer y cachar que Marcelo era fan del Britpop (?) ¿Brett Anderson se habrá enterado de esta pieza nacional?

  1. ”Congelao”

Hasta el día de hoy seguimos usando esta canción en algún momento de la vida. Una letra fácil, repetitiva e ícono de los 90’.

¿Quiere más? Les dejo la breve selección que me dejó hacer Spotify en un nuevo Compilado TBT40 para cerrar esta ventana al pasado.

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