día de la no violencia en el pololeo

El amor no maltrata, no humilla ni mata: 7 de febrero, día nacional de la no violencia en el pololeo

Hace un año que se decretó por ley esta fecha, tomando como referencia el día en que Antonia Garros decidió lanzarse del departamento de su pololo.

Hace un año, el Congreso hizo ley un proyecto que estableció el 7 de febrero como «El día nacional por la no violencia en el pololeo». Esto, a raíz del caso de Antonia Garros, la joven de 23 años que se suicidó en 2017 consecuencia de la violencia que ejercía sobre ella su pololo de ese entonces.

Con esto, se espera que crear conciencia y eliminar la naturalización de la violencia que se desarrolla en el pololeo, con el fin de prevenir y erradicar la violencia en las relaciones de pareja.

También se espera que los medios de comunicación y redes sociales se sumen a promover campañas contra este tipo de actos violentos que en muchas ocasiones, han terminado de una forma horrible.

Día nacional de la no violencia en el pololeo: El caso de Anotnia Garros

Hace cuatro años atrás, durante la mañana de un 7 de febrero, el cuerpo de Antonia Garros estaba en el Servicio Médico Legal de Concepción, mientras los forenses enumeraban sus lesiones y redactaban el informe necrológico.

Lamentablemente, horas antes Antonia se había lanzado desde el piso 13 del Edificio Sánders de Chiguayante. Fue un salto de 37 metros que terminó con su vida… Se había lanzado desde el departamento de su pololo desde hacía casi dos años, Andrés Larraín Páez.

El desarrollo de esta historia es terrible. La noche antes una vecina grabó los gritos de cómo Antonia le decía al conserje del edificio que no daba más. Antes de eso, ella y Andrés habían discutido, momento en que ocurrió la primera amenaza de querer suicidarse.

Luego de eso y de incluso el llamado a Carabineros, pero no fue suficiente. Cuando se retiraron todos esa noche y quedó sólo la pareja en el departamento, Antonia tomó la decisión de matarse.

«Esta mujer salió llorando, y veo que da la vuelta y se va hacia el balcón y es seguida por Andrés Larraín. La mujer se ubicó muy cerca del borde del balcón, incluso escuché muchas groserías, y vi que el hombre la toma de frente de su brazo y le da combos en el estómago, y le apretaba los brazos, y vi que le daba golpes en la cara y cabeza con la mano abierta. Al ver eso, solo dije que se calmara y la soltó» relató Bryan, el conserje del edificio ante la fiscalía.

Fue así que terminó una relación tóxica que partió en 2015 y que tuvo un receso a fines de 2016. Antonia y Andrés habían vuelto en secreto un par de días antes de la tragedia.

El amor no maltrata, no humilla ni mata

Nunca culpes a la víctima. Estamos en un país donde lamentablemente siempre la culpa la tiene «la que no tomó atención a las señales», «la que no salió de la relación», «la que se lo buscó». Nunca busquemos formas de justificar una relación tóxica ni el maltrato físico o psicológico.

No esperemos cada 7 de febrero para hacer conciencia de que la violencia en el pololeo no es normal. Seamos conscientes de que no todas son iguales y que para eso nos tenemos unas a las otras.

De acuerdo a datos de la Red Chilena Contra la Violencia, entre 2010 y 2012, el 16% de las mujeres que se suicidó había iniciado un proceso judicial por violencia.Este dato no es menor, ya que una persona que está con una depresión severa, al borde del suicidio, no activa un proceso judicial para llevar a cabo una denuncia.

¿Qué ocurrió con el caso de Antonia?

Recién en enero del 2020, el Primer Juzgado Civil de Concepción condenó al Estado de Chile a pagar $15 millones al papá de Antonia. Se determinó que existió negligencia y “falta de servicio” por parte de Carabineros, quienes estaban presentes y realizaban un procedimiento por violencia intrafamiliar al momento de la muerte de Antonia.

De hecho, la jueza Margarita Sanhueza criticó el hecho de que Carabineros realizó un procedimiento de violencia familiar y que en vez de llevarla a constatar lesiones, hicieron que Antonia enfrentara nuevamente a su pareja, a quien acusaba de agresiones.

Andrés Larraín Páez, ex pareja de Antonia Garros, no fue condenado por el suicidio. Solo fue declarado culpable de las lesiones que le causó a la joven dos meses antes de su muerte, en que tras una discusión, le pegó una patada en el abdomen a la joven en un pasillo del edificio. De este incidente quedó registro gráfico.

Contenido patrocinado