aespa volvió a Chile y demostró por qué sigue siendo una de las grandes fuerzas del K-pop
Entre grandes éxitos, cambios de vestuario, y propuestas individuales, la connotada banda femenina dejó todo sobre la tarima.
CL - aespa en Chile / IG @el.eme
Casi tres años tuvieron que pasar para que aespa se reencontrara con sus MY chilenos y, sin embargo, la espera valió la pena.
La icónica banda de K-pop aterrizó nuevamente en Santiago este 6 de septiembre, esta vez en el Santander Arena, como parte de su nueva gira mundial “SYNK : COMPLæXITY”, trayendo consigo un repertorio renovado, una propuesta visual mucho más ambiciosa y, por supuesto, aquellos grandes éxitos que les ganaron tanta popularidad desde su debut en 2020.
Mientras el rodaje avanza en el Reino Unido de cara a su estreno en 2028, una de las villanas más destacadas del universo de Matt Reeves confirmó que no formará parte de la secuela.
El regreso más esperado
Si se trata de elevar la energía de los presentes desde el primer momento, las integrantes son expertas. Luego de una explosiva introducción, donde incluso hicieron acto de presencia sus ae, los alter egos virtuales que forman parte fundamental del universo narrativo del grupo, Karina, Giselle, Winter y Ningning abrieron el telón de la mano de “LEMONADE”.
“Muchas gracias, mi amor”, gritaron al unísono sus fans, equilibrando la balanza y entregando prácticamente el mismo nivel de energía que las artistas sobre el escenario.
Al popular hit, que vio la luz apenas unos meses atrás, le sucedieron temazos tras temazos, incluyendo “Switchblade”, “Whiplash” y “Black Mamba”, demostrando que el paso del tiempo no ha hecho más que consolidar el repertorio de aespa.
Pero el espectáculo no se quedó únicamente en una sucesión de canciones. Uno de sus grandes atractivos fue precisamente su narrativa, acompañada de una cuidada puesta en escena y una serie de VCR que mostraban a las integrantes enfrentándose a sus propios alter egos virtuales.
De la fuerza a la fantasía
Uno de los cambios más llamativos llegó con el siguiente acto, cuando las integrantes dejaron atrás sus facetas más rudas para sumergirse en una estética completamente distinta.
Los colores, las luces y los vestuarios transformaron el escenario en una especie de cuento de magia, dando paso a una versión mucho más etérea y delicada de aespa.
En este segmento, uno de los momentos destacados fue “Count on Me”, cuya introducción estuvo protagonizada por Karina al piano, antes de continuar con “Camouflage“, “Angel #48“, “Can't Help Myself” y ”KISS N TELL”.
La transformación visual no fue solo estética. Funcionó como una pausa dentro de la intensidad del concierto y permitió apreciar otras facetas de las cuatro integrantes, quienes también demostraron que pueden sostener el espectáculo desde registros mucho más íntimos.
La narrativa continuó avanzando hasta llegar al acto “Confinement”, uno de los momentos más esperados de la noche, donde las integrantes se desprendieron momentáneamente de la dinámica grupal para presentar sus proyectos individuales y dúos.
La promesa de volver
Si algo quedó claro durante toda la presentación es que el carisma de aespa no depende únicamente de sus coreografías o de una producción de gran escala. Cada una de las integrantes encontró su propio momento para conectar con el público y devolver el cariño que la comunidad MY chilena le había entregado durante toda la noche.
Entre bailes, cambios de vestuario, grandes éxitos y una puesta en escena cargada de elementos visuales, Karina, Giselle, Winter y Ningning también se tomaron el tiempo para hablar directamente con sus fans.
Así, las artistas agradecieron reiteradamente su presencia, destacaron la energía que se sentía desde el público y hasta celebraron lo fuerte que cantaban sus canciones.
Entre besos, saludos y gestos de cariño hacia las distintas zonas del recinto, aespa finalmente abandonó el escenario, aunque una cosa quedó clara: Chile todavía tiene mucho cariño para entregarles en el futuro.
