«Quiero ser feliz»: Kim Kardashian habló sobre su divorcio con Kanye West
La socialité entre lágrimas se abrió ante sus hermanas y habló de las razones que la llevaron a tomar la difícil decisión de poner fin a su matrimonio.

Kim Kanye Razones
El divordio de Kim Kardashian y Kanye West ha dado mucho de qué hablar en el último tiempo. Desde que la socialité hizo la solicitud en febrero de este año, ninguna de las partes ha hablado oficialmente sobre los motivos, aunque un medio reveló los de Kanye según una información de una fuente cercana.
Sin embargo, esta vez pudimos escuchar de la boca de Kim las razones para separarse de quien fue su marido durante siete años. En el último capítulo de “Keeping Up With The Kardashians” la multimillonaria se abrió con sus hermanas sobre su fallido matrimonio. Kim no pudo esconder las emociones que le generó tomar la difícil decisión.
Las razones
En el episodio podemos ver a la modelo junto a las otras integrantes del clan: Kylie, Kendall y Khloé. La conversación se dio luego de que Kim tuviera una gran pelea con Kanye antes de uno de los viajes del rapero.
«Honestamente, ya no puedo hacer esto. ¿Por qué sigo en este lugar donde estoy atrapado durante años?», dice la empresaria.
A su vez se refirió a uno de los grandes problemas dentro de su relación. El deseo del rapero de mudarse constantemente.
«Él va y se muda a un estado diferente cada año. Tengo que estar, como, juntos para poder criar a los niños. Es un padre increíble, ha hecho un trabajo increíble. Pero creo que se merece a alguien que apoye cada uno de sus movimientos y lo siga por todos lados y se mude a Wyoming. No puedo hacer eso», explicó entre lágrimas la influencer que tiene 226 millones de seguidores en Instagram.
Y a pesar de que su hermana Khloé intenta calmarla asegurándole que sin importar lo que decida Kanye será un buen padre para sus hijos. Recordemos que la pareja tiene cuatro niños en común: North, Saint, Chicago y Psalm.
Sin embargo, Kim no pudo evitar sentir el divorcio como un fracaso en su vida.
«Él debería tener una esposa que apoye cada uno de sus movimientos y viaje con él y haga todo, y yo no puedo. Me siento como un jodido fracaso. Es mi tercer maldito matrimonio. Sí, me siento como una maldita perdedora. Pero ni siquiera puedo pensar en eso. Quiero ser feliz», contó.
Y agregó: «Siempre pensé que podría tener a mis hijos, mi esposo se muda de un estado a otro, y luego me di cuenta, no, no había llegado tan lejos solo para llegar tan lejos y no ser feliz».


