Maratón de Santiago 2026: ¿Por qué se recorren 42 kilómetros?
El origen de esta distancia se remontaría a la Antigua Grecia.

SANTIAGO, CHILE - APRIL 11: View of competitors during 4th Santiago Marathon on April 11, 2010 in Santiago, Chile. (Photo by Marcelo Hernandez/LatinContent via Getty Images) / Marcelo Hernandez
¡La edición 2026 del Maratón de Santiago está a un día de partir! El evento deportivo más masivo de la Región Metropolitana se desarrollará a lo largo de las calles de la capital, tal como ha sido la tónica este siglo.
Sin embargo, la antigüedad de esta prueba va mucho más allá de estos últimos 20 años: halla sus orígenes locales hace más de 100 y sus raíces griegas desde antes de Cristo.

Los artistas ya casi agotan todas las entradas para sus conciertos el 14, 16 y 17 de octubre en el Estadio Nacional.
La primera Maratón de Santiago
La primera versión moderna de la corrida se consolidó en 2008; por su parte, el registro histórico más antiguo de esta prueba en Chile nos traslada al 2 de mayo de 1909. En aquella ocasión, el Hipódromo de Chile fue el escenario de la carrera pionera donde un grupo de atletas compitió por un reloj de cadena. El vencedor de esa jornada fue el español Antonio Creuz, quien grabó su nombre en la historia local al detener el cronómetro en 3 horas, 1 minuto y 7 segundos.
Décadas más tarde, la competencia comenzó a profesionalizarse con la creación de la Maratón Internacional de Santiago (MIS) en 1990. Solo dos años después, el evento alcanzó un hito clave al afiliarse a la Association of International Marathons and Distance Races (AIMS), lo que le otorgó el prestigio global necesario para atraer a corredores de élite de todo el mundo. Con el cambio de siglo, la organización diversificó su oferta al incluir circuitos de 10 y 21 kilómetros, manteniendo los 42 kilómetros como el desafío definitivo para los participantes.
¿Por qué 42 kilómetros es la meta?
El origen de esta cifra se remonta a la leyenda de la Batalla de Maratón en la antigua Grecia, donde se dice que el soldado Filípides corrió desde la costa hasta Atenas para anunciar la victoria sobre los persas antes de fallecer. No obstante, historiadores como Heródoto sugieren que la verdadera proeza de Filípides fue un viaje de 250 kilómetros hacia Esparta y que la distancia de 42 kilómetros fue más bien una propuesta del mitólogo Michel Bréal para los primeros Juegos Olímpicos de 1896.
Finalmente, el "añadido" de los últimos 195 metros que define la distancia oficial moderna se debe a un requerimiento de la monarquía británica durante los Juegos Olímpicos de Londres en 1908. Para que la familia real pudiera observar cómodamente el evento, la salida se fijó en el Castillo de Windsor y la meta se situó justo frente al palco de la Reina Alexandra en el estadio White City.


