Así fue como Olivia Rodrigo ayudó a evitar el cierre de una marca de moda palestina
Yasmeen Mjalli, fundadora de Nöl Collective, reveló a Vogue Arabia que estaba considerando poner fin a su proyecto después de que un envío de telas fuera destruido por la aduana israelí.

CL - Olivia Rodrigo / Kevin Mazur
Un vestido puede ser mucho más que una prenda, y para la diseñadora palestina Yasmeen Mjalli, se convirtió en una pieza clave.
Así sucedió con la creación de un atuendo para Olivia Rodrigo, el cual terminó llegando en uno de los momentos más críticos para su marca, Nöl Collective, cuando incluso estaba considerando cerrar el proyecto.

La intérprete de "Stupid Song" convocó a 45 mil personas en un evento 100% femenino inspirado en el legendario Lilith Fair y sumó el apoyo de la Fundación Melinda French Gates.
¿Cómo ayudó la cantante?
En una reciente entrevista con Vogue Arabia, Mjalli contó que la situación se produjo después de que un envío de lana tejida a mano y teñida naturalmente, que había encargado desde India para la colección de otoño de Nöl Collective, permaneciera retenido durante meses por la aduana israelí y finalmente fuera destruido.
Cuando intentó conseguir telas de reemplazo en Jerusalén, tampoco pudo hacerlo debido al cierre de las carreteras desde Ramala. “Estaba realmente como, tal vez deberíamos parar, tal vez este sea nuestro último esfuerzo. Estaba simplemente tan cansada”, relató la diseñadora.
Fue entonces cuando llegó el pedido de Olivia Rodrigo. La cantante buscaba un vestido para una conferencia de prensa previa a Daisy Chain Fields, el festival que organizó por primera vez este año en Irvine, California, como una celebración de las mujeres en la música y el activismo.
El evento, inspirado en Lilith Fair, reunió a artistas como Stevie Nicks, Chappell Roan, Doechii, Mitski y Garbage, además de recaudar fondos para organizaciones enfocadas en mujeres y niñas.
Para Mjalli, el encargo apareció en el momento preciso: “Fue como una intervención divina”, aseguró al medio.
Un vestido creado en menos de una semana
El desafío, sin embargo, recién comenzaba. Mjalli tenía menos de una semana para confeccionar el vestido y trabajar con los materiales disponibles en Ramala. Con ayuda de su colega Majdy, consiguió seda cruda de fibra natural en un tono rosa bebé, que terminó convirtiéndose en la base de la prenda.
La confección involucró a varias personas y talleres en Cisjordania, y el vestido pasó por distintas manos antes de ser bordado con motivos tradicionales palestinos, incluyendo aves y cadenas de margaritas, un detalle que además conectaba directamente con el nombre de Daisy Chain Fields.
Pero incluso con el vestido terminado quedaba un último problema: no había un servicio de mensajería capaz de llevarlo a California a tiempo. Finalmente, dos desconocidos aceptaron transportarlo en su equipaje hasta Los Ángeles.
Así, la prenda llegó a Olivia Rodrigo para la conferencia de prensa del festival. Aunque para Nöl Collective, el resultado fue mucho más que una aparición de alto perfil.
“Sentir que llegara a un escenario global fue como una victoria”, explicó Mjalli. Y resumió el significado de todo el proceso con una frase: “Seguimos aquí, no hemos sido olvidados”.



