La Línea 7 promete ahorrar hasta 35 minutos de viaje: estas serán las comunas beneficiadas
El futuro trayecto conectará Renca con Vitacura en cerca de 37 minutos, reduciendo casi a la mitad un recorrido que actualmente puede tomar más de una hora.

CL - Metro de Santiago / Diego Martin Lopez
Moverse entre el poniente y el oriente de Santiago podría cambiar considerablemente con la llegada de la futura Línea 7 del Metro.
Y es que el nuevo proyecto de tren subterráneo contempla 26 kilómetros de recorrido y 19 estaciones, conectando Renca con Vitacura y atravesando ocho comunas de la capital.
Uno de sus principales atractivos está en los tiempos de traslado, pues, el recorrido equivalente entre los extremos del trazado actualmente puede tomar alrededor de 72 minutos en transporte de superficie, mientras que con la Línea 7 la estimación baja a cerca de 37 minutos.
Eso significa un ahorro de aproximadamente 35 minutos por trayecto, equivalente a una reducción cercana al 49%.

El proyecto también añadirá nuevos puntos estratégicos de combinación con la red existente.
¿Qué comunas conectará la Línea 7?
La futura línea pasará por Renca, Cerro Navia, Quinta Normal, Santiago, Recoleta, Providencia, Las Condes y Vitacura. En este contexto, tres de ellas, Renca, Cerro Navia y Vitacura, tendrán Metro por primera vez.
En total, el proyecto busca beneficiar a más de 1,6 millones de personas y contempla alrededor de 194 mil viajes diarios durante los días laborales una vez que entre en operación.
Además de conectar sectores que hoy requieren trayectos mucho más extensos, algunas estaciones serán claves para combinar con otras líneas. Puente Cal y Canto tendrá conexión con las líneas 2 y 3, mientras que Baquedano permitirá combinar con las líneas 1 y 5. También habrá conexión con la futura expansión de la red hacia el aeropuerto mediante la proyectada Línea A.
¿Cuándo estará lista la Línea 7?
Aunque la puesta en servicio continúa proyectada para fines de 2028, el calendario ha sufrido modificaciones. La fecha original contemplaba julio de 2028, pero actualmente la meta oficial es diciembre de ese año, mientras Metro ha advertido que incluso podría existir un nuevo ajuste.
Entre los factores que han afectado las obras están hallazgos arqueológicos y paleontológicos y problemas asociados a una tuneladora utilizada en el tramo poniente, situación que obligó a modificar parte del método de excavación.



