Britney Spears
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Padre de Britney Spears la vigilaba mediante un aparato en su habitación

"Controlling Britney Spears", el nuevo documental de The New York Times, muestra cómo Jamie Spears monitoreaba a su hija y todas sus conversaciones.

Cuantos más detalles se conocen del control que Jamie Spears ejercía sobre su hija Britney Spears, más se asemeja a una historia de terror. Y es que el diario The New York Times estrenará un nuevo documental llamado «Controlling Britney Spears», y allí se mostrarán los detalles sobre el espionaje que el progenitor de la artista ha estado llevando a cabo a lo largo de todos estos años.

Lo último que se supo es que el hombre, que en los últimos 13 años ha tenido la tutela de su hija, instaló un dispositivo en su pieza para monitorearla. Y además, espiaba todas sus conversaciones, ya fuese en persona o a través del celular, para tenerla controlada.

13 años de vigilancia constante

Alex Vlasov, uno de los antiguos empleados de la cantante, ha hablado y confirmado a través de grabaciones, emails y diversa documentación, que todo lo que se cuenta en el documental es verdad.

«Me recordaba a alguien que estuviera en la cárcel», ha asegurado el hombre, quien añade que Jamie Spears grababa todo lo que Britney Spears hacía y decía, incluso «las interacciones y conversaciones con su novio y sus hijos».

El, hasta ahora, tutor legal de la artista contrató a una empresa llamada «Black Box» que durante nueve años estuvo monitorizando todos los movimientos de la intérprete de «Toxic».

Los abogados de la compañía, que operó hasta el pasado mes de abril, afirman que estuvieron «trabajado dentro de los límites éticos, legales y profesionales», algo que cuestiona la defensa de Britney.

Dominio total de sus comunicaciones

Tal y como ha revelado Vlasov, un dispositivo instalado en la habitación de Britney Spears lo registraba todo. Además, el celular de la estrella del pop estaba «pinchado». Es decir, que los datos que esta tenía en la nube se mandaban a otro dispositivo y tras ser encriptados por la citada empresa tecnológica, eran enviados al padre de Britney.

Mensajes, llamadas, fotografías, vídeos, búsquedas en el navegador, notas, videollamadas… Toda comunicación de Britney Spears pasaba a ser de dominio de Jamie.

La obsesión con los novios de Britney

En palabras de Alex Vlasov, Jamie Spears parecía tener especial obsesión por controlar a los novios de su hija, a quienes se les hacía firmar un contrato de confidencialidad. De hecho, un equipo de seguridad se encargaba de estudiarlos y pasarle un informe para saber si podrían ser «una mala influencia» para la cantante.

Pero aún hay más. No solo el entorno cercano de Britney Spears estaba bajo la vigilancia de Jamie Spears, sino también sus fans más activos a través del movimiento «Free Britney». Es más, la empresa de seguridad llegó a infiltrarse entre ellos para controlar toda la información que vertían sobre Britney.

En el documental, que por ahora solo se podrá ver a través de Hulu en Estados Unidos, se narra incluso un episodio ocurrido en 2019 cuando la artista fue ingresada en una clínica mental.

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