Acusan a ministra de Bolsonaro de raptar a niña para adopción ilegal y de mentir sobre sus títulos universitarios

Damares Alves no posee posgrados, pero se defiende diciendo que tiene títulos "bíblicos"

Acusan a ministra de Bolsonaro de raptar a niña para adopción ilegal y de mentir sobre sus títulos universitarios

A Jair Bolsonaro se le suma un nuevo detalle para su régimen de gobierno en Brasil, luego que se publicara la actuación de la titular que nombró en el Ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos.

La prensa brasilera informó que Damares Alves de 54 años, una pastora evangélica, secuestró a una niña indígena de la comunidad Kamayurá, a la que adoptó ilegalmente y presentó como su hija. Se trata de la secretaria de estado que ganó fama por plantear que “el niño viste de azul y la niña de rosa”.

La Revista Época mostró que Kajutiti Lulu Kamayurá (20 años) nunca fue adoptada y que la sacaron hace 15 años de la zona de Mato Grosso con la excusa de llevarla a atenderse a un dentista y que jamás fue devuelta a su hogar. La actual ministra se presentó en el lugar como una misionera, junto con su colaboradora Márcia Suzuki.

En el texto se detalla que la abuela paterna, Tanumakaru, asegura que “Lloré, y Lulu estaba llorando también por dejar a su abuela. Márcia se la llevó. Dijo que la iba a mandar de vuelta, que cuando estuviera de vacaciones iba a volver aquí”. La mujer y otros miembros de la comunidad recalcan que “nunca” regresó a vivir a la aldea con su familia.

El medio del Grupo Globo informa que desde la oficina de la ministra contestaron 14 preguntas, en las que expusieron que “ninguna ley fue violada. La familia biológica de ella la visita regularmente. Tíos, primos y hermanos que salieron con ella de la aldea residen en Brasilia”. No se manifestaron sobre la adopción ilegal.

La polémica sobre Damaris Alves alcanzó niveles insospechados puesto que la que se presentaba como abogada y máster en derecho y educación, no tenía dichos títulos. La ministra se defendió argumentando que sus títulos “no son académicos, sino bíblicos”.

 


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